Autoridades Federales lograron decomisar un paquete de cinco kilogramos de heroína escondido en recipientes de mole.

El paquete era transportado en una camioneta de una empresa de mensajería en la Ciudad de México.

En el paquete se especificaba que se transportaban dulces, pero al abrir el cargamento fueron encontrados los dos recipientes con mole entre otros paquetes de dulces, tortillas y salsas.

La carga sería enviada desde el municipio de Ecatepec hasta un domicilio de Nueva York, Estados Unidos.

Fue gracias a un equipo de rayos x que se pudo detectar el cargamento.

El paquete quedó a disposición del Ministerio Público Federal a fin de continuar con las investigaciones correspondientes.